Archivos para marzo, 2012

Reactivación

Publicado: 28/03/2012 en Uncategorized

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Bueno, llevaba tiempo sin escribir, por falta de tiempo entre otras cosas, y de ganas por otra parte.

Como sabéis, mi primer objetivo no fue del todo como esperaba.

Aquí tenéis la crónica de ese evento:

Bueno, no sé por dónde empezar…

Primero, agradecer todas las llamadas y mensajes que he recibido durante este fin de semana, especialmente las llamadas que recibí de madrugada… que hacen el mismo efecto que un chute de glucosa directo en vena.

La carrera es espectacular, durísima, y la organización se ha volcado con este evento que se va a convertir con el paso de los años en un referente de los ultras en nuestro país.
Los primeros kms. corriendo hasta El Bosque, muy cómodo.

Subida al primer puerto y todo bien, bajada hasta Los Llanos del Campo, pasando Benamahoma y perfecto todo. Ya es de noche y hay que utilizar el frontal. Comenzamos a subir El Boyar y siguiendo a uno me pierdo y cojo la bajada a Banamahoma. Menos mal que nos cruzamos con un grupo que también se había perdido, total unos 500 mts. más, no pasa nada. Ahí pillo un grupo que llevaban buen ritmo, y vamos todos subiendo, sin hablar.

Esa situación hace q mi coco se ponga a dar más vueltas de las recomendadas, y durante ese tiempo de subida (algo más de 1 hora), pienso todo en negativo, y no me encuentro bien moralmente. Me llama Inma, se lo digo y me anima. Llegamos al avituallamiento de El Boyar, km. 20, con un viento del carajo, mucho frío…Las Salomon de lujo, de momento…
Me encuentro en el avituallamiento a un colega y me dice que se retira, q lleva varios días sin comer nada por gastroenteritis, y q no tiene fuerza. Me abrigo, como bien y para arriba. Hasta el 32,7 no hay avituallamiento, y es la zona más dura de la carrera.
Ahora con algo más de ganas, comienzo a subir al Puerto de las Presillas dirección a la Meseta del Simancón. Me coge un grupo del club Palaciego, 5, y decido tirar con ellos. Corren algo en una bajada y decido seguirles para no quedarme solo. Veo que puedo aguantar su ritmo y me pego como una lapa.
Subimos ahora a la mayor altura de la prueba, 1457 mts., con ellos, contando chistes y hablando mucho… y justo en esos momentos aparece de repente una luna inmensa, impresionante, saliendo de detrás de un monte y dibujando unas sombras espectaculares en las paredes de piedra caliza. Llegamos a la meseta del Simancón y me siento pletórico, disfrutando de verdad.
Seguimos por zona pedregosa durante varios kms., y en una bajada comienzan a quedarse algunos del grupo y decido seguir solo pq paraban demasiado. Llego a la zona de bajada a Villaluenga del Rosario que anunciaban como mortal, y lo era, os lo aseguro… bajé pq era de noche, si veo de día lo que tengo q bajar no bajo… jijiji. Te asomabas por las piedras y veías el pueblo justo abajo, en vertical, con su plaza de toros cuadrada.Poco a poco voy bajando, sin desgastarme demasiado, entre las piedras, una caída ahí podría ser bastante chunga. Reto superado, ya que la bajada la temía por el tema de las zapatillas, y la he pasado con nota. Agarran de puta madre y no me han dolido los dedos. Llego al pueblo y tras callejear un rato llego al avituallamiento, km. 32.7. Aquí, un vaso de caldo me da la vida. Reposto bien y seguimos.

Salgo solo del pueblo y ahora vamos dirección a Los Llanos del Republicano, a los cuales se accede tras subir un camino asfaltado y una bajada por un carril. Me coje un extremeño con el q comparto los siguientes casi 30 kms., hasta prácticamente Ronda, y a pesar de todo son unos kilómetros inolvidables.
En Los Llanos comenzamos a correr, apagamos los frontales y seguimos corriendo, la luz de la luna era suficiente para poder correr sin problema, era un foco, espectacular… la noche me está gustando mucho y estoy disfrutando como un enano.
Llegamos al Puerto del Correo, una subida dura pero no muy larga. Tras pasarla, una bajada algo técnica, aunque corta, que enlaza con Los Llanos de Líbar.
Aquí comienzo a notar que algo no va como antes. Comienzan a dolerme los metatarsos, levemente, sobre el km. 40. En Los Llanos sigo trotando y paso muchísimo frío. Iba bien abrigado, pero me faltaba el cortavientos, que por error, lo metí en la mochila de repuesto de Villaluenga pq pensaba que no me iba a hacer falta. Al correr se me pasa el frío pero lo paso mal durante un tiempo. Ahí cambio las pilas del frontal pq iba listo, y sigo trotando.
Ahora enganchamos un camino en bajada que nos lleva hasta Montejaque, y paso malos momentos, de frío, de sueño… el tema del sueño es una sensación que nunca había tenido, ya que me quedaba dormido corriendo, y me despertaba dando cambayadas cual borracho de parranda. Me pasó 2 o 3 veces en ese tramo. Ahí me duelen algo más los metatarsos de los pies, pero de momento bien, nada grave.
Por fin llego al avituallamiento de Montejaque, km. 50., y tras 3 cafelitos y no sé cuantas magdalenas seguimos adelante. Ahora nos toca la subida a La Ermita, famosa por los 101, que me parece como una subida al monte Gurugú del parque de Mª Luisa, un mojón al lado de lo q llevo subido…
Y es a partir de aquí, como si le hubiera dado alguien a un interruptor, cuando las suelas de mis queridas nuevas Salomon dicen: al carajo, ya no amortiguo más y te comes todas las piedras…. y los metatarsos empiezan a dolerme como si me estuvieran clavando agujas en cada pisada, cada vez más, y al correr es peor…
Poco a poco voy bajando La Ermita y me va cogiendo gente. Me desanimo un poco y tomo la decisión, con la cabeza fría de que hasta aquí hemos llegado. Por supuesto, disfruto mucho de la noche aún, y me amanece con la vista de Ronda antes mis ojos, con su tajo iluminado, una pasada.
Llego a Ronda sobre las 7:30 h., aunque en la última subida me noto algo vacío de fuerzas, imagino que el coco ha abandonado y con él las fuerzas, pq iba muy bien. Llego con 2 horas y media de margen sobre el horario de corte, fijado a las 10:00 h. No voy mal de tiempo, ni mucho menos, pero no puedo seguir pq los metatarsos han dicho basta. Me cambio de zapas y me pruebo las Cascadia, pero el daño está ya hecho y me duelen a cada paso q doy… así que doy por finalizada mi aventura. Hubiera podido seguir, no sé, quizá 20, 30 kms…. pero iba a ser un infierno cada vez más y para terminar abandonando, y decidí tirar la toalla.
Sigo con las pilas muy cargadas, más aún si cabe, y me llevo de esta Bandolerada un buen recuerdo, nunca olvidaré la noche que he pasado ni las sensaciones que he tenido durante estas 14 horas, un cúmulo de sensaciones que para mí las guardo y que me van a servir para crecer como corremontañero. Me retiré cuando aún no había llegado ni a la mitad de la prueba, es verdad, pero en mis piernas y en mi corazón tenía más, mucho más, por eso me voy tranquilo de esas tierras.
He recorrido 63 kms., y el desnivel acumulado en el km. 50, que es donde se apagó el Garmin era de 6.028 mts., 3186 + y 2832 -. Habré acumulado al menos 500 mts. más hasta Ronda. Se dice pronto, pero son más de 6.000 mts. de desnivel, casi ná!!!
 
Ahora, a preparar Peñalara a consciencia, un poco más fuerte y un poco más motivado.
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